EL PODER CURATIVO DE LAS LETRAS HEBREAS

EL PODER CURATIVO DE LAS LETRAS HEBREAS

Las letras hebreas son los senderos que, en el Árbol Cabalístico de la Vida, unen cada una de las esferas entre sí. Si bien en el mencionado Árbol hay treinta y dos canales de sabiduría, inteligencia, conciencia, energía y función, son las veintidós letras hebreas las que, en Cábala, consideramos senderos propiamente dichos, precisamente por su facultad para unir lo que, de otro modo, estaría separado y sin relación recíproca entre sí.

Los senderos del Árbol de la Cábala, como cualquier otro camino, nos lleva de un lugar a otro que, en este caso, es de una esfera a otra, logrando así desarrollar las características y virtudes de cada una de ellas, además de las correspondientes al propio sendero, de cara a lograr, progresivamente, un desarrollo personal y un crecimiento espiritual cada vez más amplios, comprehensivos y llenos de amor por todo cuanto existe, aumentando también nuestra consciencia de que todo cuanto hacemos no sólo nos afecta a nosotros mismos, sino que influye igualmente en la Vida Una. Más allá de esa función de unión que tienen las letras hebreas, son asimismo una extraordinaria herramienta para el tratamiento y la curación/sanación de las dolencias físicas.

El hebreo es uno de los idiomas sagrados y por ese motivo, sus letras son canales para la sanación que traen a nosotros el poder curativo de la Divinidad en su más pura expresión. Según la Cábala, las letras hebreas fueron los poderes e inteligencias con los que el Creador creó el mundo y todas sus manifestaciones. Cada letra hebrea está relacionada con un órgano corporal, sistema, función, chacra…, de manera que, aplicándola al lugar del cuerpo físico que deseemos tratar, le transmitiremos su capacidad sanadora.

También podemos usar las letras hebreas para el mantenimiento de la salud general de nuestro organismo, colocando cada una en el lugar que le corresponde y dejando que actúe ahí diariamente. Con el tiempo y la práctica continuada, utilizar las letras hebreas y su poder curativo, como ocurre con cualquier otra herramienta espiritual utilizada para la sanación y la salud, nos ayuda a usar los fármacos y las sustancias químicas únicamente cuando son absolutamente necesarios.