dedicado a la evolución del alma

EOSTRE/OSTARA 2020: EQUINOCCIO DE PRIMAVERA

AVALON PSICOLOGÍA Y ESPIRITUALIDAD

Escuela para la Evolución del Alma

                                                                               

VESICA PISCIS TOURS

Viajes Sagrados y Conscientes

 

EOSTRE/OSTARA 2020 - EQUINOCCIO DE PRIMAVERA

 

                                                                  Todos los pueblos y culturas del planeta, tienen sus propias ceremonias para celebrar diferentes y variados acontecimientos que tienen lugar a lo largo del año, relacionadas tanto con los procesos y movimientos de la Naturaleza y del Cosmos, como con los correspondientes al transcurso y la evolución de la vida humana: la salida y la puesta del sol y de la luna, el viento, la lluvia, las estaciones meteorológicas, la siembra y la cosecha, el nacimiento, el paso de la niñez a la adolescencia y  de ésta a la edad adulta, los casamientos, la muerte del cuerpo físico y muchos más.

                                                                  Poco a poco, a medida que el cristianismo promulgado por la iglesia católica y romana, no el verdadero, fue extendiendo su influencia, muchas de esas costumbres ancestrales fueron abandonadas, mientras que a otras se les dio un sentido muy distinto al original. Gracias a la evolución de la consciencia humana, esta sabiduría está recobrando el lugar que le corresponde y cada vez hay más personas sincronizadas con la Tierra, con el Cosmos y con sus ciclos que también son, en definitiva, los nuestros. Por muchos artefactos técnicos que hayamos inventado y por muchos adelantos científicos que hayamos logrado, seguimos formando parte de la naturaleza, terrestre y celeste y, en consecuencia, estamos íntimamente ligad@s a sus ciclos y a sus procesos. Por estos motivos y muchos más, es muy recomendable y positivo, nos proporciona una perspectiva más amplia, nos llena de energía y fortalece nuestro poder físico, mental, emocional, energético y espiritual, celebrar las diferentes fechas clave del calendario, como son las lunaciones, los equinoccios y los solsticios, las otras cuatro festividades anuales, la recogida de la cosecha, el paso a la adolescencia…, de la misma manera que celebramos la entrada de un nuevo año, los aniversarios, los nacimientos, etc. Hacerlo también favorecerá la consciencia de unidad con todo cuanto existe, y nos ayudará a darnos cuenta de la sacralidad y el amor que continuamente nos rodean.

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LA SAGRADA RUEDA DEL AÑO DE LA DIOSA DE AVALON Y LAS NUEVE MORGENS

 

                                                                  La Sagrada Rueda del Año de la Diosa de Avalon y las Nueve Morgens, está dividida en ocho festividades solares, todas ellas relacionadas con el flujo natural de las estaciones y los acontecimientos astronómicos relacionados con ellas. Como es arriba, así es abajo. Como es abajo, así es arriba. Estas celebraciones, entre las que se intercalan trece lunaciones, suelen describirse como ocho rayos distribuidos en esa rueda anual, una imagen muy útil para recordarnos el continuo suceder de la vida, el ciclo sin principio ni final que ésta es, y que todas las figuras en forma de círculo nos recuerdan.

                                                                  Aunque celebremos cada doce meses la marcha de un año y la llegada del siguiente, en realidad, el año ni empieza ni acaba, como la energía, aunque diferentes tradiciones culturales han determinado uno o dos días para llamarlos Año Nuevo. Sin embargo, como el ciclo tiene en cuenta los ritmos de la naturaleza, más que las fechas del calendario gregoriano que utilizamos en occidente, los comienzos y los fines de cada año se consideran parte de las festividades, además de estar también vinculados entre sí.

                                                                  Esas festividades, los Ocho Días Sagrados de la Sagrada Rueda del Año de Nolava y las Morgens, son una mezcla de acontecimientos solares: solsticios y equinoccios, y festividades del fuego originarias de las culturas celta, británica y nórdica que, si nos vamos más hacia atrás en el tiempo, vemos que se remontan a épocas y pueblos aún más antiguos, como el egipcio, babilónico, mesopotámico, griego... Las cuatro festividades solares tienen lugar durante el día que marca el acontecimiento astronómico y astrológico de que se trate: Yule, el día más breve o solsticio de invierno, generalmente el 20 o 21 de diciembre; Litha, el día más largo o solsticio de verano: el 20 o 21 de junio; Eostre/Ostara, el equinoccio vernal, el 20 o 21 de marzo y Mabon, el equinoccio de otoño, el 20 o 21 de septiembre. Y entre estas celebraciones solares, se intercalan otras cuatro festividades del fuego, así llamadas por la costumbre de encender hogueras en esas fechas. Todas ellas suceden a la mitad del equinoccio o solsticio que las precede y así tenemos que Imbolc se celebra a comienzos de febrero, cuando aparecen los primeros copos de nieve; Beltane tiene lugar el 1 de mayo, o cuando aparece la Flor de Mayo; Teltane, Lammas o Lughnasadh, llega a comienzos de agosto, con la cosecha de granos y Samhain, la fiesta de l@s ancestr@s, se festeja entre el último día octubre y el primero de noviembre que, para los pueblos celtas y britones de la antigüedad, era el día de Año Nuevo.

                                                                  En cada una de estas festividades de la sagrada rueda del año de Nolava y las nueve Morgens, podemos encontrarnos con una de las manifestaciones de la Diosa de Avalon y con una de las Morgens, puesto que ellas  también eran, y siguen siendo, honradas y celebradas en esas fechas, al igual que las distintas lunaciones que suceden a lo largo de la rueda anual, relacionada no sólo con el Sol, la luminaria diurna del sistema solar en el que Tierra orbita, sino también con la Luna, su luminaria nocturna.

 

OSTARA/EOSTRE: EQUINOCCIO DE PRIMAVERA Y FIESTA DE LOS ÁRBOLES: ALREDEDOR DEL 20/21 DE MARZO

                                                                                        Ostara o Eostre, marca y celebra uno de los acontecimientos astronómicos y astrológicos importantes de la Rueda del Año: el momento en el que el equilibrio entre el día y la noche es perfecto, y las horas de luz y de oscuridad duran lo mismo. Este acontecimiento estacional y anual recibe el nombre de Equinoccio de Primavera. Poco a poco y a partir del equinoccio vernal, la luz supera a la oscuridad hasta el solsticio de verano: el día más largo del año. 

                                                                  En el hemisferio norte, la primavera se corresponde con los meses de marzo, abril y mayo, siendo su duración de noventa y dos días. En el sur dura ochenta y nueve, correspondiendo a septiembre, octubre y noviembre. Si le damos un significado simbólico a todo esto, la primavera es una estación que nos sugiere y nos recuerda que debemos prestar atención y potenciar el equilibrio, la armonía, la fertilidad, el colorido, la creatividad, la luz y el calor dentro de nosotr@s, unos requisitos imprescindibles para que se reflejen y manifiesten en el exterior. Astrológicamente, el Equinoccio de Primavera sincroniza con los cero grados de Aries, el primer signo del Zodíaco y el que abre, como consecuencia, la Rueda Zodiacal. Para muchas culturas de la antigüedad, el año no comenzaba el 1 de enero, como sucede desde que el calendario gregoriano fue instaurado, sino con la llegada de la primavera y la entrada en dicho signo astrológico.

                                                                  Para la cultura celta, una gran amante de la naturaleza, a la que honraban y veneraban continuamente y con la que mantenían unos vínculos muy profundos, el Equinoccio de Primavera era una festividad asociada a Ostara/Eostre, una diosa celta de la fertilidad y también una divinidad germánica de la primavera, cuyo tótem es la liebre, un animal que se reproduce mucho y con facilidad. Los conejos y los huevos de chocolate de Pascua están relacionados precisamente con ella y con sus cualidades. Durante la primavera, la savia de las plantas sube de la tierra y ésta vuelve a estar verde y florida. Si unimos la fertilidad y el crecimiento de la tierra al equilibrio entre la luz y la oscuridad, se trata de un momento idóneo para centrarnos en el equilibrio de nuestra vida y en nuestro crecimiento, puesto que, como parte de la naturaleza que somos, debemos renovarnos, resurgir del invierno, llenarnos de colores, sacar nuestro lado más alegre y hermoso, empleando y extendiendo nuestra creatividad todo lo posible durante los tres meses que dura esta estación, porque es el momento del ciclo de las estaciones en el que más fértiles podemos ser.

                                                                  En la festividad de Ostara/Eostre predominan conceptos como el equilibrio, la fertilidad y el crecimiento, razones por las que se trata de una época idónea para pensar en esos tres aspectos de nuestra persona y nuestra vida, así como también para conectar y llenarnos con el flujo de energía natural que nos rodea y que está presente en todo, especialmente en la naturaleza. Por eso, es una excelente estación de la rueda del año para meditar con la espalda bien apoyada en un árbol, percibiendo cómo la vida asciende por sus raíces, tronco, ramas y copa. Del mismo modo, y dada nuestra similitud con los árboles, también es una ocasión adecuada para sentir cómo la vida y el poder de la tierra entran por nuestros pies y suben por todo nuestro cuerpo hasta la cabeza, renovándonos, fortaleciéndonos, manteniéndonos bien sujet@s a su cuerpo, fertilizándonos, armonizándonos y dándonos todo cuanto necesitamos para nuestra existencia en este plano material, aspectos todos ellos que han de estar perfectamente cuidados y alimentados para que nuestro misticismo, nuestra conexión con la esencia divina que somos y que está en todas partes, pueda asimismo llevarse a cabo con facilidad, fortaleza y seguridad. Ostara/Eostre también es conocida como la Fiesta de los árboles, por lo que podemos aprovecharla para conocer las tradiciones, costumbres y conocimiento mágico relacionado con los árboles en particular, y con el reino vegetal en general.

                                                                  El primer antecedente documental de Ostara (en antiguo inglés, Eostre) procede del monje benedictino Beda el Venerable, quien en su libro historiográfico, De Temporum Ratione, afirma que los anglosajones llamaban al mes de abril eosturmonath, en homenaje a una divinidad de ese nombre, Ēostre, quien se halla detrás del nombre en inglés para Pascua: Easter. Después fue Jacob Grimm quien volvió a retomar el tema de la diosa germana de nombre Ostara en su Mitología Alemana.

                                                                  Ostara, como diosa de la fertilidad asociada al comienzo de la primavera, es también una diosa del amanecer y del despertar de las fuerzas germinativas tras la oscuridad del invierno, de modo que, conceptualmente, a pesar de la ausencia de otras fuentes, el testimonio de Beda el Venerable puede tener una base real en medio de las brumas mitológicas de los pueblos del Norte de Europa, de los que todavía conocemos muy poco, en parte debido a que no dejaron testimonios escritos aunque sí, y muchos, de otro tipo a lo largo y ancho de los territorios que ocuparon y antes de que el lenguaje verbal se convirtiera en el principal, cuando no el único, canal de transmisión de conocimientos y tradiciones.

 

EOSTRE/OSTARA 2020 - EQUINOCCIO DE PRIMAVERA

                                                     El viernes 20 de marzo, en el hemisferio boreal, tendrá lugar Ostara/Eostre 2020, el Equinoccio de Primavera, a las 04:49 horas (horario peninsular español) y a 00º 00’ 00” de Aries.

                                                                  El día en que tienen lugar los equinoccios, en este caso el de primavera, hay exactamente las mismas horas de luz que de oscuridad, con la diferencia de que a partir del equinoccio vernal las horas de luz crecen y las de oscuridad disminuyen, mientras que a partir del día del equinoccio de otoño sucede a la inversa, comienzan a crecer las horas nocturnas y a disminuir las diurnas.

                                                                  Los equinoccios, como todas las demás festividades de la rueda del año, no sólo son importantes por ser acontecimientos astronómicos, galácticos y cósmicos, también lo son porque tienen una repercusión y una influencia astrológica y psicológica, física y metafísica, material, energética y espiritual, en los seres humanos y en todas las manifestaciones de vida en la Tierra.

                                                                  Cada uno de los dos equinoccios de cada rueda anual va precedido por un solsticio y su correspondiente estación que, en lo que se refiere al de primavera, es el invierno, el tiempo durante el cual las semillas permanecen bien guarecidas en el interior de la tierra y alimentadas por su calor, esperando que el sol de la primavera las alumbre de nuevo para comenzar a crecer una vez más y, llegado el momento oportuno, dar frutos.  Igualmente, cada equinoccio va seguido de otro solsticio y su estación que, en relación con el vernal, es el verano. De modo que los cielos y la tierra, constantemente nos muestran que la vida es cíclica y que no tiene principio ni final, moviéndose y girando de forma continua, mientras cambia, se transforma, evoluciona y crece sin cesar. También vemos en todas las festividades anuales que todo se sucede de forma armoniosa y equilibrada, alternándose distintos tipos de energías para que todo pueda continuar desarrollándose y manifestándose. Todo tiene su tiempo. Hay un tiempo para cada cosa y cada una de ellas llega en el momento justo en que ha de llegar, ni antes ni después.

                                                                  Por ser acontecimientos astronómicos, los equinoccios y los solsticios son también portales de activación galáctica y cósmica, es decir, vórtices de activación de nuevas energías, correspondientes a la estación en que se producen, y relacionadas con los cambios que tienen lugar en ella, todos sincronizados a la perfección entre sí dentro del eterno círculo de la vida que, aun cuando la mente humana le pone fechas y nombres, en realidad no tiene principio ni tiene final, existe, se mueve, se regenera, evoluciona y cambia de manera permanente.

                                                                  Los equinoccios, los solsticios y los festivales intermedios de la rueda del año tienen que ver con el Sol, pero también es importante recordar que durante todos ellos la Luna también tiene su tiempo y lugar. De hecho, ella cambia cada mes del año y despliega distintas energías en cada una de sus fases.

                                                                  Conocerlas, ser consciente de ellas y alinearnos con las energías terrestres y celestes que nos rodean y nos influyen, es fundamental para manejarnos de manera adecuada en la vida, proporcionándonos una magnífica guía para saber cuál es el momento adecuado para cada cosa y, por lo tanto, cómo podemos aprovechar de la mejor manera posible la energía de cada época del año, tanto para enfocarnos en nuestros objetivos como para descansar y disfrutar de la vida.

 

 

ENFOQUE ESTACIONAL DE EOSTRE/OSTARA

                                                                  Según Danaan Parry, el enfoque estacional para la festividad de Eostre/Ostara y los días siguientes, hasta la llegada de Beltane, es éste: Los brotes se desarrollan para que aparezcan las primeras flores. En cuanto al enfoque espiritual para cada día de la semana durante esta época de la rueda del año, propone lo siguiente:

  1.         Sábado: Traeré el espíritu de la humildad a______________________________
  2.         Domingo: Traeré el espíritu de apertura a________________________________
  3.         Lunes: Traeré el espíritu de libertad a __________________________________
  4.         Martes: Traeré el espíritu de emoción a _________________________________
  5.         Miércoles: Traeré el espíritu de completitud a ___________________________
  6.          Jueves: Traeré el espíritu de perfección a _______________________________
  7.          Viernes: Traeré el espíritu de compartir a _______________________________

 

MEDITACIÓN PARA CELEBRAR Y ANCLAR EL EQUINOCCIO DE PRIMAVERA 2020

                                                                  Esta meditación es para celebrar, dar la bienvenida y anclar el Equinoccio de Primavera 2020, tanto por dentro como por fuera.

                                                                  Es también una práctica muy útil para sintonizar con la energía de la estación, absorber sus cualidades y posibilidades, aprovechar su fuerza y llenarnos de su poder, transformándonos y elevándonos espiritualmente, mientras exploramos estos nuevos territorios que ahora nos ofrecen la Tierra y la Vida. Sería estupendo poder dar la bienvenida a la primavera con un grupo de amig@s y familiares, y aprovechar ese día para hacer una comida en el campo, o en casa si no es posible salir. Reunirnos para celebrar estos acontecimientos, es una buena manera de llenarnos de sus influencias positivas para toda la estación.

                                                                  En los días previos al Equinoccio de Primavera 2020, podemos preparar una lista de todo aquello que, relacionado con su energía particular, queramos que sea bendecido y activado en ese momento astronómico y astrológico, añadiendo igualmente las intenciones que nos proponemos llevar a cabo a lo largo de toda la estación.

                                                                  La meditación es la siguiente:

  1.      El mismo día del Equinoccio de Primavera 2020, según la fecha y la hora del país en el que te encuentres, o dentro de las veinticuatro horas siguientes, trata de ir a una montaña, playa, río, bosque…, para estar en contacto con la naturaleza y dar allí la bienvenida a esta nueva estación. Si esto no es posible, porque vives en una gran ciudad y porque tus obligaciones diarias te impiden desplazarte, simplemente puedes ir a cualquier parque en el que haya árboles, plantas y alguna fuente o estanque, para que así estén presentes los cuatro elementos de la naturaleza: el aire, el fuego, el agua y la tierra. Si tampoco tuvieras acceso a esta segunda alternativa, puedes celebrar el Equinoccio de Primavera 2020 en tu casa, rodead@ de tus plantas, flores y visualizando un espacio natural, el que más te guste y mejor te haga sentir.
  2.       Cuando te encuentres en el espacio elegido, si es en la naturaleza, antes de hacer la meditación saluda y pide permiso a los seres elementales del lugar: las salamandras, los gnomos, las ondinas y las sílfides, que son los encargados de construirlo y mantenerlo en buenas condiciones. Cuando sientas que todos estos seres te han respondido y concedido el permiso solicitado, dales las gracias y elige el lugar que te parezca más apropiado para realizar esta meditación.
  3.      Traza entonces un círculo protector alrededor de ti (puedes hacerlo físicamente o visualizándolo). Abre el círculo por el Este y ciérralo de nuevo en ese punto cardinal, después de pasar por el Sur, el Oeste y el Norte. Conecta también con las direcciones de arriba, abajo y centro. El centro es tu corazón.
  4.      Construye un pequeño altar dentro del círculo con las siguientes cosas: un pañuelo, una manta pequeña o algo similar para extender en el suelo o sobre alguna roca, si las hay; cuatro velas de distintos colores; incienso, plumas, conchas marinas o un pequeño cuenco con agua, cristales, cantos de río o un cuenco con sal, flores y cualquier otra cosa que tengas a mano y que sientas relacionada con la energía de la primavera. Las velas se colocan en forma de cruz y poniendo una en cada uno de los puntos cardinales. Distribuye el resto de los objetos como tu intuición te indique. Coloca también dentro del círculo tu lista de intenciones.
  5.      Siéntate después dentro del círculo y de cara al Este del altar. Haz varias respiraciones profundas y permanece después unos minutos atendiendo únicamente a la respiración, que se hará paulatinamente más pausada y rítmica.
  6.      Conéctate a la Madre Tierra a través de la chacra de la planta de los pies, para sentir su fuerza, su nutrición y su calor.
  7.      Conéctate a la Fuente Creadora a través de la chacra de la coronilla, para sentir su luz, armonía y protección.
  8.     Saluda a todos los elementos naturales y a sus espíritus elementales, agradeciendo también su presencia. Igualmente puedes invitar y saludar a tus guías personales, a tu Ángel de la Guarda y a los Seres de Luz que siempre te acompañan. Por último, di tu nombre y declara tu intención de meditar, celebrar y anclar el Equinoccio de Primavera 2020, dentro de ti y en todo el planeta Tierra, junto con la guía y la asistencia de Ostara, la Dama de la Primavera, la encarnación de la Diosa que la trae hacia nosotr@s cada año.
  9.     A continuación, céntrate plenamente en la belleza y el colorido del paisaje que te rodea, impregnándote de ellos todo lo posible, tratando de absorberlos con cada inspiración y sintiendo cómo van calando en todo tu ser, desde los pies hasta la cabeza y desde el cuerpo hasta la psique, el corazón y el espíritu, hasta que te encuentres tan profunda y plenamente unid@ al paisaje y a todo lo que lo forma, que seas un@ con él.
  10.       Invoca ahora a la Primavera, que puedes visualizar, por ejemplo, como una bella joven vestida con una túnica de alegres colores, con flores en el pelo y guirnaldas alrededor de su cuello, una campanilla en su mano izquierda y una varita mágica en la derecha. Se mueve danzando alegremente por delante de ti, mientras hace sonar la campanilla y va tocando con su varita todo cuanto te rodea. Al recibir el toque mágico de Primavera, todo empieza a llenarse de luz, de vida, de una energía nueva y de color, incluid@ tú mism@. Los pájaros empiezan a cantar, las flores comienzan a abrirse y los árboles mueven sus ramas… Unas suaves y frescas fragancias comienzan a extenderse por el aire y el cielo azul brilla de una manera especial. Saluda a Primavera, dale la bienvenida, baila con ella y agradécele su regreso una vez más, tras la marcha del invierno. Si quieres, pídele que te toque también a ti con su varita mágica y que te otorgue su energía para revitalizarte, regenerarte y llenarte de todas sus cualidades: equilibrio, armonía, fertilidad, creatividad, nuevo crecimiento, alegría, luz, calor, color, nuevas ideas… También puedes pedirle que de un toque de varita a tu lista de propósitos e intenciones.
  11.       Si te apetece, también puedes bailar, saltar o moverte de alguna manera que te apetezca y te haga sentir viv@, cantar, dibujar..., o hacer cualquier otra cosa que se te ocurra. Si estás con otras personas, el baile puede ser común, aunque cada cual baile a su manera.
  12.       Luego, pon tu intención en que la energía del Equinoccio de Primavera 2020 quede anclada dentro de ti, a tu alrededor y en todo el planeta Tierra a lo largo de toda la estación.
  13.       Para acabar la meditación, ceremonia y anclaje del Equinoccio Vernal 2020, y antes de recoger el altar, salir del círculo y marcharte, siéntate y relájate durante unos minutos, aprovechando este momento de tranquilidad para despedirte de Primavera y darle las gracias una vez más por su vuelta y por todo lo que has recibido de ella. Se trata de una despedida simbólica porque, en realidad, ella estará contigo cada día de los próximos meses. Da también las gracias a los cuatro elementos y a sus espíritus elementales, a tus guías, a los Seres de Luz que te han acompañado, a tu Ángel de la Guarda, a la Madre Tierra y al Padre Cielo. Acuérdate también de darte las gracias a ti mism@ por el trabajo que acabas de realizar.
  14.       Cuando hayas terminado y recogido todo, cierra el círculo con el poder de tu intención y envíalo a la Fuente, donde será guardado hasta la próxima vez que necesites abrir uno. Despídete del lugar y guarda en tu corazón todo lo que has vivido durante esta experiencia, sintiendo que la Primavera ya ha entrado en tu ser y ahí va a permanecer hasta la siguiente estación, reactivándote, renovándote, revitalizándote y permitiéndote realizar y conocer nuevas oportunidades, personas, situaciones, creaciones…
  15.       Haz varias respiraciones profundas antes de marcharte, para que tus pulmones se vayan bien llenos de las energías positivas que has activado en él y recuerda dejar alguna ofrenda para los seres elementales, si has hecho esta meditación al aire libre. Si la has hecho en tu casa, puedes llevar esa ofrenda a cualquier lugar natural que te apetezca y que esté cerca.

                                                                  Confío en que la primavera nos renueve y fertilice, por dentro y por fuera, tanto como sea necesario para cada un@ de nosotr@s, para que se despliegue y florezca la flor que somos, llenando con sus colores y fragancias todo cuanto nos rodea, comenzando por nosotr@s mism@s. También confío en que el amor, la luz, la sabiduría, la paz y todas las demás cualidades de más elevada vibración energética y calidad, nos acompañen durante la llegada de Eostre/Ostara 2020 y también a lo largo y ancho de toda la estación. Awen, Awen, Awen. Namasté.

                                                                 

 

¡¡¡FELIZ EOSTRE/OSTARA 2020 PARA TOD@S!!!

 

                                                                 

María Sánchez-Villacañas de Toro

Psicóloga Colegiada M-02604

 

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© Copyright texto e imágenes: María Sánchez-Villacañas de Toro (16-3-2020). Todos los derechos reservados