dedicado a la evolución del alma

ANILLO MAYA MULUK OXLAHUN: LUNA CÓSMICA ROJA

26 DE JULIO DE 2018 A 24 DE JULIO DE 2019

 

AVALON PSICOLOGÍA Y ESPIRITUALIDAD

Escuela para la Evolución del Alma

  

ANILLO MAYA MULUK OXLAHUN

LUNA CÓSMICA ROJA

26 DE JULIO DE 2018 A 24 DE JULIO DE 2019

 

 

 

CALENDARIO Y SINCRONARIO

 

                                                     Un calendario, palabra derivada del término latino calenda, es una cuenta sistematizada del transcurso del tiempo, que el ser humano lleva siglos utilizando para la organización cronológica de todas y cada una de sus actividades. Antiguamente, muchos de los calendarios estaban basados en los ciclos lunares. En la actualidad, la mayor parte de los calendarios tienen por referencia el ciclo que describe la Tierra alrededor del Sol y se denominan por ello calendarios solares. El calendario sideral, en cambio, se fundamenta en el movimiento terrestre respecto a otros astros diferentes al Sol.

                                                                  Un sincronario, a diferencia de un calendario solar, registra las trece vueltas que la Luna da alrededor de la Tierra cada año, o cada anillo, mientras el planeta gira alrededor del Sol, la estrella central de nuestro sistema planetario. El Sincronario Maya es un calendario de trece lunas de 28 días cada una, lo que hace un total de 364 días, a los que hay que añadir un día fuera del tiempo: 25 de Julio de cada año, para obtener los 365 días con los que nos manejamos según el calendario gregoriano, que es únicamente solar.

                                                                  Así como el aire es la atmósfera del cuerpo, el tiempo es la atmósfera de la mente. Si el tiempo en el que vivimos consiste en días y meses desiguales regulados por minutos y horas mecanizadas, es en eso en lo que se convierte nuestra mente: una irregularidad mecanizada. Como todo viene de la mente, no debe asombrarnos que la atmósfera en la que vivimos se torne más contaminada, siendo ésta una queja muy común en una buena parte de la humanidad: No tengo tiempo suficiente para hacer todo lo que quiero hacer. Quien es dueñ@ de tu tiempo, es dueñ@ de tu mente. Si eres tú la/el dueñ@ de tu tiempo, entonces conocerás tu propia mente y podrás usarla para crear la vida que quieres y, de paso, participar en la co-creación de la Vida en general.

                                                                  La Ley del Tiempo, descubierta por José Argüelles, es la puerta de entrada a la Cuarta Dimensión y, después, al resto de dimensiones de vibración energética y conciencia más elevadas que las existentes en la tercera dimensión. Sin embargo, para poder cruzar esa puerta y beneficiarnos de todo cuanto hay más allá de ella, primero hemos de situarnos fuera del tiempo cronológico y colocarnos en el tiempo universal, ese que está dirigido por el Espíritu, por la Mente Divina, por la Fuente de todo lo creado, y que nos conecta con todo cuanto existe en todas partes, liberándonos de la separación y posicionándonos de nuevo en la unidad. El tiempo cronológico es el tiempo de la personalidad terrestre, mientras que el tiempo universal es el tiempo del alma, el tiempo en el que todo sucede a la vez y que nos mantiene siempre en la eternidad del ahora, el único momento que en verdad existe y el único en el que podemos hacer cosas, tanto para sanar y dejar marchar nuestro pasado, como para construir un presente mejor y, con él, un futuro más prometedor, luminoso, próspero y lleno de amor.

                                                                  Los sincronarios, como he dicho más arriba, son calendarios de trece lunas (meses), de veintiocho días cada una, una idea de medir el tiempo que no es nueva en absoluto. Los druidas, por ejemplo, usaban un calendario árbol, que tenía esas características, más un día que quedaba fuera de cuenta, al igual que los incas, los mayas, los egipcios antiguos, los polinesios y los indios Lakota. Se les llama Calendarios Lunares porque están basados en el ciclo menstrual de las mujeres, que tiene una duración de veintiocho días, como el ciclo de la Luna, regente tanto de dicho ciclo como de los partos y de las mareas, entre otras muchas cosas.

                                                                  La perfección matemática del Sincronario de Trece Lunas queda patente en la ecuación siguiente: 1 + 2 + 3 + 4 + 5 + 6 + 7 = 28. Cada semana tiene siete días, igual que en nuestro actual calendario pero, a diferencia de éste, todas las lunas o meses tienen cuatro semanas invariablemente, siendo cincuenta y dos el total de éstas. Además, cada semana tiene un propósito básico, que se desarrolla en cada uno de los siete días que dura. La Luna gira alrededor de la Tierra trece veces a lo largo de un año: 13 x 28 = 364 días, cifra a la que debemos añadir un día, para obtener los 365 días de que consta cada anualidad. Con esta manera de medir el tiempo, todos los años permanecen constantes. En el Sincronario Maya, la primera luna, la primera semana de ésta y el día de Año Nuevo, por utilizar esta expresión tan familiar para todos los pueblos, siempre comienzan el 26 de Julio, a las cero horas, siendo el último día del año el 24 de Julio siguiente. Así, el 25 de Julio, queda fuera del tiempo y es una jornada para celebrar y reflexionar sobre el año recién terminado, como para celebrar y proyectar el que unas horas después comenzará, haciendo posible de nuevo el renacimiento y la renovación.

                                                                  El Sincronario de Trece Lunas es una herramienta para armonizarnos con la galaxia, así como un instrumento para llevar a la práctica y traer a la realidad, de la manera más universal posible, la Ley del Tiempo, que resumiré en el próximo apartado. Al ser armónicamente perfecto, los efectos que tiene este calendario sobre la mente humana y la organización social, sólo pueden producir beneficios, ahora y en el futuro, porque la armonía es el estado esencial de la eternidad, que no es la duración infinita del tiempo sino la atemporalidad. Nos situamos en la eternidad cuando estamos plenamente centrad@s y concentrad@s en el presente. Además, al ser la Luna una energía eminentemente femenina y receptiva, adoptar este calendario como medida de nuestro tiempo, favorecerá que dicha energía recupere el lugar que le corresponde, dentro y fuera de nosotr@s mism@s, al lado de la energía masculina y activa, porque ambas son necesarias e imprescindibles para entrar y permanecer en la Totalidad. La Ley de Género, junto con la Ley de Polaridad, son dos de las Leyes de Equilibrio Universal y de la Vida registradas en la Tabla Esmeralda, que el dios Thot entregó a la humanidad hace muchos siglos, a través de Hermes Trimegisto. Ambas leyes hablan del equilibrio entre los opuestos, un estado imprescindible para integrar la polaridad y poder manifestar así un tercer polo, que tendrá una mayor vibración energética y un superior estado de conciencia.

                                                                       El Sincronario de Trece Lunas de veintiocho días cada una es un calendario perpetuo, que no necesita modificaciones, ya que está basado en la frecuencia 13:20 y sincronizado con el giro galáctico de 260 unidades, agrupadas en el Tzolkin o Cuenta Sagrada Maya, proveniente de Hunab-Ku: la Energía Creadora Universal, el Movimiento y la Medida, el Gran Espíritu, el Centro de todos los Centros, el que nos hace regresar al Centro de todo lo que Es, Aquél cuyo nombre se dice suspirando y que reúne todas las características y cualidades de cuanto existe, tanto femeninas y receptivas como masculinas y activas. El número 13 es el Poder del Movimiento, la vibración de la liberación, la sutilidad del espíritu que reina sobre y da vida a la materia. Hay trece lunas, trece tonos galácticos y trece articulaciones principales en nuestro cuerpo. El número 20 es el Poder de la Totalidad, el Camino de Iniciación que los Mayas nos legaron para que conociéramos las cualidades de nuestro ser. Hay veinte sellos mayas y veinte son también los dedos que tenemos entre nuestras manos y nuestros pies. El Tzolkin contiene por tanto el más importante de los legados mayas: El conocimiento sobre el Universo que es, en definitiva, el conocimiento de nosotr@s mism@s, puesto que como es arriba, así es abajo; como es en el Macrocosmos, así es en el microcosmos. Dicha cuenta sagrada está codificada como una matriz de 260 unidades, siendo su esencia mantenida por un conjunto de combinaciones de veinte sellos solares, símbolos o arquetipos y de trece números o tonos.

                                                                  La perfección armónica mencionada más arriba, se centra en el día 365 de cada año, llamado Día Fuera del Tiempo, un día de libertad galáctica, de armonización y de comprensión universal, establecido para celebrar la vida como arte y la paz a través de la cultura. En numerosas culturas y países, el día 25 de Julio fue desde muy antiguo una jornada festiva dentro de los ciclos naturales de la vida. Con el paso del tiempo, y sobre todo con las modificaciones que en muchos de esos lugares la religión católica fue haciendo de las festividades relacionadas con los ciclos naturales, quedó establecido como día de culto a determinados santos, como por ejemplo, al Apóstol Santiago en España. Modificaciones posteriores, especialmente interesadas en dejar a un lado lo espiritual, eliminaron esta festividad del calendario, que sólo se mantiene ocasionalmente.

 LA LEY DEL TIEMPO

                                                                  Gracias a la comprensión del Factor Maya, canalizado y ampliamente estudiado e interpretado por el multifacético José Argüelles, fue posible descubrir la Ley del Tiempo. Los tres postulados primarios de este hallazgo son los siguientes:

  1.        El Tiempo Universal natural es una función de una frecuencia base 13:20, una distinción importante con el tiempo artificial de la civilización moderna, que actúa en una frecuencia de tiempo artificial 12:60 (doce meses y sesenta minutos por hora).
  2.           La Ley del Tiempo Universal, por la cual el universo es sincronizado y expresado, es T(E)=Arte, donde “T” es la mencionada frecuencia 13:20, “(E)” es energía en cualquier aspecto discreto del mundo fenomenal, resultando del producto de ambas variables la Armonía Universal, o el Arte de la Naturaleza
  3.       La velocidad del tiempo es instantáneamente infinita, ya que el tiempo es más rápido que la velocidad de la luz, una velocidad importantísima para la telepatía entre las mentes humanas.

                                                                  La Ley del Tiempo es una nueva disposición para esta nueva época en la que la nueva humanidad se está gestando y desarrollando, una vez pasado el marcador 21 de Diciembre de 2012. De manera que, aceptarla y sincronizarnos con ella, asumiendo también el Sincronario de Trece Lunas para medir esta dimensión material de nuestra existencia, nos sitúa ante perspectivas y posibilidades nunca antes imaginadas, ya que supone pasar del movimiento por el miedo al movimiento por el amor, por la armonía y por la paz, pasando igualmente del estado de supervivencia al estado del ser y del vivir. Es cierto que ya estamos llegando al final del camino de la violencia y la separación, pero no para extinguirnos, sino para abrirnos a un nuevo tiempo que trae consigo un mundo nuevo y diferente, lleno de luz, paz, amor y una frecuencia vibratoria mucho más elevada que la existente hasta ahora, un mundo presidido por la Consciencia y el Espíritu Divino presentes en todo. En la mencionada fecha del anillo 2012, cerramos un ciclo y empezamos a reintegrar nuestra conciencia dentro del anillo solar y a aplicar correctamente el tiempo. La Tierra gira alrededor del Sol y, al dar la vuelta, forma un anillo solar con cada órbita. Usando la medida correcta del tiempo con el sincronario de trece Lunas de 28 días cada una, podemos hacer consciente el anillo solar.

                                                                  Aceptar como válido y regirnos por el Sincronario de Trece Lunas, de veintiocho días cada una, es un acto de sanación colectiva para nuestro planeta Tierra, porque es un mecanismo cósmico que crea una frecuencia similar a la frecuencia solar. Sintonizarnos y vibrar con esta frecuencia da como resultado una amplificación de nuestra conciencia, que es la llave maestra para nuestro viaje evolutivo por la Vida en la nave Tierra en esta ocasión. Pero la sanación no es sólo para la colectividad, también lo es para cada una de las individualidades que toman esta forma de medir el tiempo como algo habitual en su vida, beneficiándose de las múltiples ventajas que ocasiona y permitiendo un contacto muy estrecho y práctico con las energías de cada día, de cada Luna, de cada semana y de cada anillo, algo que el calendario gregoriano no nos proporciona. No podría hacerlo, puesto que se trata de una forma artificial de medir el tiempo, en la que tampoco hay una relación de continuidad entre unos meses y otros o entre los diferentes días y semanas de estos. De este modo, queda fuera la conexión con toda la galaxia en la que existe el sistema solar en el que orbita el planeta Tierra y, con ella, el contacto con la esencia y el centro de lo que realmente somos. El Sincronario de Trece Lunas permite recuperar y reactivar ese contacto, a la vez que nos proporciona una excelente herramienta para manejarnos aquí, en la dimensión terrestre, con la que indudablemente hemos de convivir en cada encarnación como seres humanos, a la vez que nos ayuda a recordar que no es de este plano de donde somos, sino del plano de lo divino y de lo cósmico. Por lo tanto, y doy fe de ello con mi propia experiencia, son perfectamente compatibles la forma Maya de medir el tiempo y la forma gregoriana hasta que, en el momento oportuno, ésta sea derogada por completo para que, en su lugar, esa otra forma de vivir el tiempo se pueda manifestar y desarrollar.

 

ANILLO MAYA 2018-2019: LUNA CÓSMICA ROJA

                                                                  El jueves 26 de Julio de 2018, comienza el ANILLO MAYA LUNA CÓSMICA ROJA, cuya energía y esencia nos acompañarán hasta el miércoles 24 de Julio de 2019.  En el sello con el que comienza este nuevo anillo, nos encontramos con tres aspectos importantes a tener en cuenta, tanto en ese primer día como a lo largo de todo él, puesto que será la energía en la que estará enfocado todo el anillo. Dichos aspectos son la energía del propio sello: LUNA, la energía de su tono: TRECE y la energía de su raza: ROJA. Veamos ahora cómo influirán estos tres poderes a lo largo de sus 364 días de vida:

SELLO LUNA

                                                                  El SELLO LUNA tiene que ver con el agua universal y con la purificación, de modo que purifica las emociones y fluye con la Luz Divina. La Luna, el satélite del planeta Tierra, también tiene que ver con el mundo emocional y, en general, con todos los líquidos y fluidos, tanto del cuerpo humano como del cuerpo terrestre. La mayor parte de la superficie de este planeta es agua, corriendo por los ríos, los mares, los océanos, las fuentes, los manantiales… Y la mayor parte de nuestro cuerpo físico también está constituido por líquidos: sangre, linfa, líquido cefalorraquídeo, mucosas... Tod@s conocemos la fuerza del agua que, siendo un elemento en apariencia muy adaptable, causa tremendos desperfectos cuando se desborda, igual que nos ocurre a nosotr@s cuando damos rienda suelta a nuestras emociones y sentimientos de menor vibración energética, en vez de canalizarlos de forma sana y asertiva. Cuando el agua, o las emociones, se estancan, se llenan de impurezas, se enquistan y, finalmente, se pudren, convirtiéndose entonces en un agua que no podemos beber ni usar tampoco para cualquier otro fin. El agua también es el elemento que usamos para limpiar y lavar todo lo necesario. Es el elemento de la naturaleza que riega e hidrata los campos, los cultivos, la que hace que la Tierra sea un planeta fértil y la que limpia la atmósfera cuando, desde las nubes, cae en forma de lluvia. Los lugares que carecen de agua se convierten en desiertos y la vida difícilmente puede desarrollarse y desplegarse en ellos. Esta faceta de limpieza relaciona al agua con la eliminación de impurezas, ya sean éstas físicas, emocionales, mentales o energéticas y, por extensión, con la sanación, porque con mucha frecuencia, cuando nos liberamos de la suciedad que tapa nuestra esencia divina y luminosa, ya estamos sanando una gran parte de nuestro ser. La sanación, al igual que el flujo, tiene que ver asimismo con la liberación de todo lo superfluo, de todo lo viejo e inservible, que se va por el río de la Vida hasta fundirse en el mar de la Consciencia.

                                                                  Todas estas asociaciones tienen que ver con el sello Luna, un sello que también nos permite fluir ante cualquier obstáculo, imprevisto o situación que se produzca en nuestra vida, individual y colectivamente. Si no fluimos con la vida, los acontecimientos, las relaciones…, nos estancamos y podemos llegar a enfermar. Lo opuesto también nos coloca en el desequilibrio, porque por ese afán de flujo, podemos dejar marchar más de lo necesario y no dar tiempo a que las cosas se consoliden, se fijen, se mantengan. Fluir tampoco quiere decir que nos abandonemos y nos dejemos llevar pasivamente por los acontecimientos, por las situaciones, por los diferentes y variados sucesos de nuestra vida y de la Vida. Se trata de hacernos adaptables, como el agua, que, al carecer de forma, siempre toma la del recipiente que la contiene o la del conducto por el que fluye, sin abandonarnos por completo ni cruzarnos de brazos ante lo que la Vida ponga en nuestro camino. A lo largo de todo el Anillo Luna Roja estas características estarán presentes y, tanto individual como colectivamente, tendrán lugar todos esos procesos descritos y relacionados con este sello. Cuanto más conscientes de ello seamos y más recordemos cada día de dicho anillo la limpieza, liberación y sanación que estamos llevando a cabo, mucho más y mejor sintonizaremos con la energía, conciencia, inteligencia y función del sello Luna, más y mejor podremos llevar sus aplicaciones a nuestro ser y a nuestra vida cotidiana.

                                                                  Si nos fijamos en la forma del sello Luna, nos daremos cuenta de que la parte del centro tiene forma de puerta, con una mirilla circular en su parte más alta. Efectivamente esto tiene perfecto sentido. Las personas que tienen el sello Luna Roja en su firma galáctica de nacimiento, son puertas de la Vida y realizan esta función tanto para sí mismas como para l@s demás. Ser puerta significa estar capacitad@ para abrir y cerrar la entrada a las diferentes inteligencias, energías, cosas, personas, relaciones, acontecimientos… En un plano más allá de lo terrestre, también son personas que abren a sus semejantes, de forma natural y espontánea, la puerta del espíritu, el alma, la evolución, la sanación, la transformación, el desarrollo personal y el crecimiento interior, mostrándoles su maestría oculta y acompañándoles en su descubrimiento y expresión.  Con mucha frecuencia, las personas Luna Roja se dedican a la psicoterapia y a las terapias naturales, ya que son sanadoras natas, por su capacidad para limpiar, purificar, liberar... el corazón y el alma de quienes lo necesitan. También son unas buenas docentes, en todos los ámbitos, porque el conocimiento siempre produce iluminación, sanación y poder interior.

                                                                  En esos cometidos profesionales, l@s Luna Roja también ayudan a otras personas a conocer, expresar y liberar sus emociones, a dejar marchar todo lo superfluo y sin una función evolutiva en su vida, enseñándoles por el camino a mantenerse perfectamente libres de impurezas y en flujo con la vida, sabiendo cuándo deben relajarse y dejarse mecer por las aguas y cuándo, en cambio, han de ser activas y nadar para alcanzar y realizar con éxito sus objetivos, porque sin éxito, la plena realización no es posible. Ser puerta también tiene que ver con la facilidad y la capacidad para desenvolverse con soltura en diferentes ámbitos, lugares, situaciones, relaciones, ambientes… de la vida terrestre y, por extensión, en todos los planos y dimensiones de la Vida Espiritual e Invisible a los ojos humanos, pudiendo así conectar con y pasar de uno a otro con la misma sencillez y naturalidad con la que pasan de una habitación a otra en su casa y se relacionan con personas de toda condición en su existencia cotidiana.

TONO TRECE

                                                                  El TONO TRECE es el Principio Cósmico del Movimiento Universal, que trasciende y perdura en la Presencia, posee el Vuelo Mágico y se mantiene más allá del tiempo y del espacio. Aprender a diferenciar lo primordial de lo superfluo, lo esencial que perdura de lo novedoso y efímero, es centrar plenamente la atención en el Ser y en su proyecto, en vez de hacerlo en los resultados y los logros temporales, que van y vienen por el camino de la vida. Es el tono con el que lo comenzado en el tono uno regresa a la Fuente de la que partió y establece el comienzo de un nuevo ciclo. Las personas que tienen el tono trece en su sello de nacimiento, son perseverantes, festejan los logros, propios y ajenos, se afinan, afianzan y sintonizan con lo que es verdaderamente trascendental, porque les interesa lo que tiene lugar en un Orden Superior.

 RAZA ROJA

                                                                  La Raza Roja, a la que pertenece el sello LUNA, es la encargada de iniciar, de comenzar. La dirección relacionada con la raza roja es el Este y el elemento de la naturaleza con el que sincroniza es el fuego. Su punto de vibración más alto es el amanecer. La dualidad de la raza roja es conocimiento/ignorancia. Además del sello Luna, pertenecen a la raza roja estos otros sellos: Imix/Dragón, Chichan/Serpiente, Ben/Caminante del Cielo y Kaban/Tierra.

ONDA ENCANTADA DEL ANILLO LUNA CÓSMICA ROJA

                                                                  Una Onda Encantada es un proceso que se lleva a cabo en trece fases. Es como una escalera con trece peldaños, que han de ser caminados en todo lo que hacemos, tanto si se trata de todo un anillo como si se trata de un espacio de tiempo corto o una situación concreta por la que hay que pasar. La Onda Encantada es, por lo tanto, una constante de trece unidades secuenciadas en el tiempo y estrechamente relacionadas entre sí porque, como en las escaleras del plano terrestre, para llegar a un peldaño, primero hemos de alcanzar el inmediatamente anterior. La Onda es el Poder del Movimiento y va unida de manera inseparable a todos los hechos, tengan estos la duración que tengan en el tiempo: desde unos pocos minutos hasta un anillo entero, pasando por días, semanas, lunas… El término Encantada tiene que ver con el Poder de la Armonía, que ha de estar presente en todas nuestras relaciones energéticas con el mundo, a través de las pulsaciones de todas las dimensiones, además de estar también en sincronía con nuestra auténtica realidad porque, de no ser así, tampoco podríamos estarlo con cuanto nos rodea. Juntos, los trece Tonos Galácticos de la creación forman la Cosmología del Movimiento establecida por los Mayas.

                                                                  Los Tonos Galácticos reflejan, en síntesis, los trece poderes de la creación, relacionados siempre entre sí. Son energías galácticas procedentes de Hunab Ku: el corazón interdimensional de nuestra Galaxia, y nos indican el grado de elevación de la vibración energética, repitiéndose cíclicamente de manera ininterrumpida, cada trece días, en secuencias de Trayectorias Armónicas u Ondas Encantadas. Cada secuencia de trece tonos forma una trayectoria armónica u onda encantada, representando cada tono, por lo tanto, una secuencia cosmológica que describe un proceso de creación permanente. Cada uno de los tonos tiene asignado un Nombre, una Acción y una Esencia, que le confiere su particular cometido, esencia y energía dentro de todo el proceso. 

                                                                  Al anillo SEMILLA CÓSMICA ROJA le corresponde la ONDA ENCANTADA DE LA TIERRA, que está formada por los siguientes sellos solares, que aportarán sus energías y trabajarán al unísono a lo largo de todos los días de este anillo:

  1.        Tierra Magnética Roja: Evoluciono la navegación, unificando y atrayendo el propósito
  2.         Espejo Lunar Blanco: Reflejo el sinfín, polarizando, estabilizando y aceptando el desafío
  3.          Tormenta Eléctrica Azul: Catalizo la autogeneración, sirviendo, activando y enlazando
  4.          Sol Autoexistente Amarillo: Ilumino el fuego universal, definiendo, dando forma y midiendo
  5.     Dragón Entonado Rojo: Nutro el nacimiento, comandando, confiriendo poder y dando esplendor
  6.         Viento Rítmico Blanco: Comunico el espíritu, organizando, igualando y equilibrando
  7.         Noche Resonante Azul: Sueño la abundancia, canalizando, inspirando y armonizando
  8.    Semilla Galáctica Amarilla: Atino el florecimiento, creando integridad, modelando y equilibrando
  9.         Serpiente Solar Roja: Creo y hago vivir la fuerza vital, pulsando y realizando la intención
  10.    Enlazador de Mundos Planetario Blanco: Igualo la vida y la muerte, perfeccionando, manifestando y produciendo
  11.       Mano Espectral Azul: Conozco la realización y la sanación, liberando, divulgando y disolviendo: Último día del Anillo Maya 2017 - 2018
  12.       Estrella Cristal Amarilla: Embellezco la elegancia, dedicando, universalizando y cooperando: Día Fuera del Tiempo 2018
  13.        Luna Cósmica Roja: Purifico el agua universal, perdurando, estando presente y trascendiendo: Primer día del Anillo Maya 2018 - 2019

 ORÁCULO DE LA QUINTA FUERZA DEL PRIMER DÍA DEL ANILLO LUNA CÓSMICA ROJA

                                                                  El Oráculo del Destino, también llamado Fractal y de la Quinta Fuerza, es un patrón base que marca el destino, la finalidad de la vida para una persona, un anillo, un acontecimiento… Está formado por cinco sellos, cada uno con su poder, esencia y energía especiales. Aplicado a las personas, el Oráculo de la Quinta Fuerza nos permite conocer los cinco poderes que nos acompañan a lo largo de nuestra vida y que, en relación con los anillos, nos acompañan a lo largo de sus 364 días de vida. Esos cinco poderes permiten un mayor entendimiento y una mejor comprensión de la relación existente en todo cuanto nos rodea. Son las energías compañeras que están a nuestro lado en el viaje del tiempo de cuarta dimensión, en lo individual y en lo colectivo.

                                                                  El Oráculo del Destino para el primer día del ANILLO MAYA LUNA CÓSMICA ROJA, está representado en esta figura:

 

                                                                  Los sellos que aquí aparecen son los siguientes:

 

  1. Sello del Destino. Es el sello que está en el centro del oráculo y que corresponde siempre al día de nacimiento. Es la base del oráculo. En el contexto de este escrito, es el día en que empieza o nace el anillo solar: Luna Cósmica Roja, que en maya es Muluk Oxlahun. El lema de este sello es: Purifico el Agua Universal. Su número es 169.
  2. Sello Análogo.  Es el sello que está a la derecha del Kin Destino y el que le sigue en la secuencia del sincronario, reforzando su energía y su poder. Aquí es el sello Perro Blanco, cuyo lema es: Amo el Corazón.
  3. Sello Guía. Es el sello que está por encima del Kin Destino, pertenece siempre a la misma raza que éste, en este caso la roja, fortaleciendo la energía de dicha raza. Aquí es el sello Caminante del Cielo Rojo, cuyo lema es: Exploro el Espacio.
  4. Sello Antípoda. Es el sello que está a la izquierda del Kin Destino, oponiéndose a él y desafiándolo para fortalecer la reconstrucción de la memoria. Aquí es el sello Tormenta Azul, cuyo lema es: Catalizo la Autogeneración.
  5. Sello Oculto. Es el sello que está debajo del Kin Destino, representando los factores inesperados y escondidos, esos con los que no se cuenta y en los que, habitualmente, reside el mayor potencial para la expresión del sello destino. Aquí es el sello Humano Amarillo. El lema de este sello es: Manifiesto mi libre voluntad.

 

                                                                  La síntesis de este Oráculo es la siguiente:

 

Perduro con el fin de purificar.

Trascendiendo el flujo,

Sello el proceso del agua universal.

Con el tono cósmico de la presencia,

Me guía el poder del espacio

 

¡¡¡DESEO PARA TOD@S UN FELIZ ANILLO MAYA DE LA LUNA CÓSMICA ROJA, LLENO DE NUEVAS Y ELEVADAS VIBRACIONES EMOCIONALES!!!

 

IN LAK’ECH: YO SOY OTRO TÚ 

HALA KEN: TÚ ERES OTRO YO 

EL TIEMPO ES ARTE Y EL ARTE ES VIDA. AMBOS SE NOS ENTREGAN PARA SER DISFRUTADOS, EXPANDIDOS Y COMPARTIDOS

EL DÍA QUE EL ARTE REINE EN TODOS LOS CORAZONES HUMANOS, LA HUMANIDAD Y EL PLANETA TIERRA RECUPERARÁN SU ESTADO DE PERFECCIÓN ORIGINAL

 

María Sánchez-Villacañas de Toro

 

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© Texto: María Sánchez-Villacañas de Toro (23-VII-2017) Todos los derechos reservados